Parecía que este otoño no íbamos a poder tener viaje por diversas visicitudes pero afortunadamente pudimos cerrar una visita a Denia, a jugar contra Tango XV.
Este equipo, con el que ya nos hemos cruzado en anteriores ocasiones, es una suerte de Barbarians argentinos venido de todas partes de España para enfrentarse a otros equipos de veteranos. Ya nos juntamos con ellos en Valencia en nuestro primer viaje y vinieron a nuestro Torneo Solidario hace unos años con diferentes niveles y resultados. Ambos equipos nos presentamos justos de efectivos.
Desde las filas Fuenkarkas entramos muy motivados y conscientes de que el nivelo y ritmo de juego de los argentinos podía ser muy alto. Fuimos capaces de ordenarnos y sobre todo, lo que mejor hicimos fue defender y conservar el balón. Su delantera era dura pero nosotros más y no dejamos pasar ni un solo hombre entre nuestra defensa, como auténticas murallas. En cuanto tuvimos la oportunidad de tener el balón en nuestras manos nos dedicamos a poner en marcha lo que tantos lunes y jueves entrenamos con temperaturas heladoras. Golpeábamos con delanteros, otras fase y a jugar y así una y otra vez, de un lado al otro hasta que vino el primero de los ensayos. Ellos trataban de conectar su delantera y su tres cuartos pero les costaba más, quizás porque no juegan juntos. Sin embargo, los visitantes pusimos el balón de nuestro lado de nuevo y nos fuimos arrimando con la delantera a su zona de ensayo y subimos el segundo a base de golpear contra su defensa.
Eso sí, la cosa no iba a ser tan fácil y ellos querían darle la vuelta a este partido. Además, los ánimos empezaban a caldearse. Los Tango pusieron toda la carne en el asador y lograron traspasar nuestras líneas a base de delantera para subir su primer ensayo. No podíamos perder la templanza, solo era una ensayo y estábamos dominando el juego sin caer en el suyo más basado en delantera. Así que seguimos golpeando y abriendo, moviendo el balón de un lado a otro para acabar nuevamente ensayando de delantera y cerrar los dos tiempos acordados 1-3. Pero, por lo que sea, había ganas de jugar aunque habíamos acabado con algún que otro roce entre ambos quinces. Quizás lo mejor hubiera sido dejarlo ahí pero se decidió jugar otros diez minutos más. En esos diez minutos, vimos aún más intensidad de juego y en apenas unos minutos Fuencarral subió el 4-1 que fue poco después contestado por los Tango XV con el 4-2 definitivo.
Tras el partido celebramos el tercer tiempo, hubo intercambios de regalos y la promesa de que nos visitarían en nuestro Torneo Solidario. Después los Fuenkarkas no desaprovechamos la oportunidad de conocer la noche de Denia pero esa es otra historia que solo se puede contar en nuestra sede, cerveza en mano.
